Día 3: Yo “Abrazo/acepto”

Día en que las dificultades de querer traducir literalmente los mantras de la práctica tocan mi puerta.

IMG_4788

Hoy fue el turno de “Embrace” que según San Google se traduce directamente como “abrazo”, peeeeeeeero  esa no es la única manera de entender esa palabra (bienvenidos a las maravillas del lenguaje).

Las interpretaciones que tiene van de la mano, pero el fondo al que llegan es la diferencia. Así que por cuestiones prácticas nos iremos con la siguiente (de mi creación):

“Tomar algo (incluir, aceptar, sostener) con entusiasmo y amor”

A detectar esas cosas, situaciones, personas, etcétera, que acepto con entusiasmo y amor (prepárense porque muy probablemente entremos a territorio cursi):

  1. Lo primero que viene a mi mente son mis perros…. jajaja no se crean, sí es cierto, pero vienen en segundo lugar. Lo primero es mi relación. No todo es miel sobre hojuelas, pero siempre vale la pena, citando al novio: “Lo pago”. (Si quieren información al respecto se pueden dar un clavado a los archivos de este blog que están llenos de cartas de amor inspiradas por su amor).
  2. Mis perros, a veces siento tanto por ello que los abrazo muy fuerte y me gruñen, pero sé que me aman. Abu nos lo demostró acostándose panza arriba el otro día (cosa que nunca había hecho… si eso no es confianza no sé qué lo sea).
  3. Mis amistades actuales (incluyendo familiares), en mi caso es cierta la frase milenaria de: “Conforme creces tus amistades se reducen en número pero se multiplican en esencia”.
  4. El cansancio, bueno, más bien el esfuerzo que hice al correr y el no dejarme vencer por mi mente y empujarme un poquito más (esas subidas matonas de mi colonia no me van a ganar).
  5. Con eso en mente y para terminar (porque una lista con 5 puntos se siente redonda y completa) tomo lo siguiente: cada día, desde hace más o menos un mes, decido estar presente en mi compromiso conmigo misma. Contra todo pronóstico estoy venciendo mi habitual flojera de no hacer nada. Y con aceptación entusiasta estoy dándome la oportunidad de hacer algo por y para mí, que en este caso es el ejercicio.

Como extra gracioso hoy al finalizar la práctica acaricie tiernamente mi pancita y le dije que la quería, que nos pondríamos en forma, pero que el aprecio por ella era real.

-Jajaja… nos vemos mañana.

Anuncios

Día 2: Yo Creo

Del verbo crear, no de creer.

img_4778

Crear espacios en mi vida diaria para las actividades que quiera realizar. Encontrar y aceptar ese poder de decisión sobre mí misma para darme la tarea de crear el momento para (inserta cualquier actividad, sueño, meta, gusto que quieras).

El reto número uno es ése, me queda claro. El reto número dos lo leí en el correo y fue la frase clave que traje conmigo durante toda la sesión: “Create space in a way in which you can enjoy the process” (Crea espacios en la forma que te permita disfrutar el proceso… algo por el estilo, es mi interpretación de las palabras). Eso es lo que más me cuesta. Tengo el hábito de procrastinar en extremo, muchas veces cuando me doy la oportunidad de hacer algo ya tengo el tiempo encima y no lo disfruto. Y la realidad (me consta porque me ha pasado) es obvia: cuando creo espacios en donde disfruto el proceso, la calidad de mi trabajo, de mi tiempo y de la propia actividad es considerablemente más alta.

Entonces creo que la respuesta llegó mucho antes de hacer la pregunta.

Crea espacios, Belinda, date la oportunidad de hacer realidad tus sueños, porque en eso tú tienes un control mayor que cualquiera.

                                      -Nos vemos mañana

Querida, Beli (a mis 20 años)

Sé que te sientes un poco perdida, siéndote honesta yo también lo estoy (seguimos en eso juntas, pero de manera diferente). Sé que estas en una encrucijada, te toparás con varias más para tus 26, pero ten confianza en que las decisiones que tomaste te trajeron hasta aquí y te han permitido aprender ciertas cosas que no habrías hecho de otra manera.

No te preocupes tanto, para tus 26 años estas empezando proyectos interesantes que están llenando tu vida de emoción y entrega. Por fin entiendes lo que quieren decir con “el que quiere azul celeste que le cueste”. Pero sabes, también te has dado cuenta de que “batallar”, echarle ganas y recibir críticas duras vale la pena y es algo que estás aprendiendo a disfrutar y a tomar para crecer.

Vas a tener muchas ideas interesantes, atrévete a llevarlas más allá, atrévete a comprometerte con algo, a intentarlo, no te digo que cambiaría tu vida en poco tiempo, pero creo que eso haría que lleváramos el camino un poco más recorrido.

A tus 24 años vas a ver un video en TED que cambiará la forma en que vives tus emociones y las expresas. Ya verás, te darás cuenta de que el amor no es una lucha de poder y que el mostrarte vulnerable te ha hecho más fuerte de lo que creías. Te adelanto que ya te puedes enojar (y te sale muy bien) sólo no te claves en el drama que a veces el novio no está de humor para aguantarlo. Su paciencia tiene límites, no abuses de ella.

¿Qué más te puedo contar? Por fin adoptaste un perro que cambió tu vida y aunque le apesta el hocico porque come popo lo adoras y duerme en tu cama todos los días. Tienes un novio maravilloso con el que estas aprendiendo el arte de tener una relación y compartir tu vida con otra persona. Tiene su chiste y prepárate qué llegar a ese punto va a estar pesado, pero míranos, seguimos sonriendo al hablar de él. Y tu sueño de ser escritora sigue vigente y viento en popa. Te aseguro que para antes de los 30 lo habremos hecho una realidad.

Te agradezco las decisiones que has tomado, no siempre has dado lo mejor de ti, pero ya nos dimos cuenta y estamos en eso. Ah por cierto, lo que dicen es cierto: a los 26 sigues siendo joven pero tu cuerpo ya no responde igual así que si me ayudas no perdiendo el hábito del ejercicio estaría con madre.

Y una cosa más, que también es un gran cliché… después de la carrera el tiempo literal se pasa volando, aprovéchalo al máximo, yo te aseguro que haré mi mayor esfuerzo para que a los 30 podamos voltear para atrás y digamos “Venga, vamos por otros diez igual”.

IMG_2503

-Nos vemos pronto

Hagamos un trato

IMG_0564Vamos a poseer experiencias y dejar de tener cosas, vamos a dejar de soñar y hagamos de esta vida el sueño que tenemos.

Te propongo que soltemos las redes de la sociedad y nos guiemos por lo que somos en nuestro Ser.

Te propongo una mochila en la espalda, una cámara en el cuello y un cuaderno para escribir, llamemos “casa” al mundo y a nuestros brazos “hogar”.

Te propongo peleas en senderos desconocidos, ya que mis indicaciones no mejoran con mapas en físico, y noches con estrellas, a las que les inventemos nombres que nos parezcan graciosos.

Te propongo risas de chistes mal contados que maten el tiempo esperando trenes, lágrimas de cansancio cuando nuestros pies no puedan más y abrazos de apoyo que nos levanten a dar el siguiente.

Te propongo no dormir enojados, expresar sentimientos sin manipulación y decir “no sé” cuando las respuestas se nos escapen.

Te propongo que tengamos un hijo o dos o tres, junto con seis perros y dos gatos o si se nos antoja no tengamos ninguno, hagamos las reglas entre nosotros.

Te propongo que encontremos la velocidad exacta en la que los dos caminemos agusto y que demos el paso para no volver atrás.

Te propongo males de altura y sentimientos de grandeza por las cumbres conquistadas, aunque algunas de ellas sean más de uno que de los dos.

Te propongo aterrizar de vez en cuando mis sueños para que no siempre te toque ser el realista y también darte el espacio para que tus propias alas puedan estirarse para volar.

Te propongo que compartamos el peso para que los dos sintamos la ligereza que el amor provee.

Te propongo decir más veces sí y no dejarnos llevar por el cansancio.

Te propongo enamorarnos un poquito más cada día.

Te propongo que lo hagamos, que escuchemos esa voz que nos invita a intentar, a explorar, a ir descubriendo sobre la marcha el camino marcado, a utilizar nuestro cuerpo al máximo y abrir los ojos a los que nos rodea.

Te propongo que nos “demos la mano y vayamos a darle la vuelta al mundo”.

Te lo propongo para que al final del camino podamos vernos a los ojos y sonreír.

-Nos vemos pronto.

Belo, el 2015 y la sabiduría del Novio

Imagínense esta escena: una chiquilla alta de unos 10 años se mira en el espejo, todos los días se observa y busca encontrar en su semblante una prueba, por más minúscula que sea, de que está creciendo. Ella se ve mañana tras mañana con impaciencia, esperando el día en que, por fin, el reflejo que le regrese la mirada sea el de una adulta hecha y derecha. Ella no lo sabe, pero el secreto que nadie le dice es que el tiempo no es el mismo entre niños y adultos. Y aunque para esa pequeña los días son eternos y la adultez lejana, llegará el día en que se vuelva participe de la tan trillada frase “el tiempo vuela”…

Y que llega el 2016, y “sin darme cuenta” se fue el 2015.

  • Cambié de trabajo
  • Cambié de casa
  • Adopté a Gabo
  • Cursé 2 talleres de creación literaria en el MARCO
  • Empecé a escribir mi primer novela
  • Nació Belo90 en Youtube
  • Leí 16 libros por gusto + uno que otro por obligación
  • Entré a una maestría
  • Decidí mi próximo gran viaje (acompañada :D)
  • Conocí Chiapas (y me enfermé todo el viaje)
  • Tuve roomie otra vez (y continúa)
  • Nació mi primer sobrino
  • Empezó Bigeek
  • Se comprometió una de mis mejores amigas
  • Encontré 2 vinos que sí disfruto
  • Le gané al acné (con ayuda)
  • Conquisté matacanes
  • Descubrí que quiero ser escritora
  • Le dimos un giro de 180 grados a nuestra relación (El Novio y yo)
  • Contacté mejor con mi enojo
  • Me expresé, sin miedo a nada como diría Alex Ubago (¿recuerdan a Alex Ubago?)

Fue un año lleno de todo. Hoy quiero compartir dos de las grandes enseñanzas que tuve y que se vienen conmigo para el 2016, apenas es Enero y ya pinta para ser un muy buen año.

Sabiduría del Novio

“La vida es como una montaña que queremos subir. Tú sabes a dónde quieres llegar, pero para llegar AHÍ debes de transitar un camino que está AQUÍ. Mantén tu vista puesta en el paso que das cada día en el AQUÍ y voltea de vez en cuando a la cima para no perder rumbo, pero no te quedes viéndola mucho tiempo porque olvidas caminar ó tropiezas y caes por no estas atenta. Recuerda que para llegar ALLÁ primero tienes que pasar por AQUÍ”.

“Ve los conflictos uno a la vez, ve a tus monstruos a la cara uno a la vez y por separado. Cuando vamos sumando cosas la montaña se vuelve cada vez más grande y más difícil de culminar. Quítale altura, no contenido.
Al verlos uno por uno se vuelven manejables, no nos abruman ni nos sobrepasan, están a nuestra altura. Ahí es donde podemos trabajar con ellos, aceptarlos, superarlos, entenderlos y dejarlos ir. Así es cómo encontramos rumbo y camino”.

11667453_10155789536310191_6016140523161242851_n

-Nos vemos pronto

Así que quieres ser escritora

Escribir. Parece ser el tema recurrente en mi vida en estos últimos meses y el pensamiento de querer llevarlo más allá de un pasatiempo es el pensamiento que me acompaña a lo largo del día. Continuamente me sorprendo soñando en cómo será mi vida de escritora, sobre qué temas hablaré, cómo será el espacio en el que trabaje… Y de repente, la Belo del 2015 se hace presente y le dice a esa Belo de un tiempo indefinido: “Espérate tantito, para tener esa oficina blanca perfectamente decorada y zen con paisaje panorámico primero tienes que ponerte a escribir HOY”.

Y con esto te dejo las nueve cosas que he aprendido de leer tantos blogs acerca de escribir, del taller de creación literaria y de la vida misma. De antemano confieso que todavía no los tengo dominados al cien, pero, así como dicen en el rancho: “De poquito en poquito se llena el jarrito”.

  1. Escribe diariamente: lo sé, obvio. Pero siendo sincera esta es la parte que he encontrado más retadora. Después de un día de trabajo, de tarea y hacer “casi diariamente” el video de Insanity que toca, lo único que mi cuerpo me pide es que me tire en la cama, ponga una serie que no requiera de un alto grado de atención y cene. Ha sido una lucha ardua y constante, una que me encanta y más me gusta que gane la parte creativa que se para y escribe, pero tengo que reconocer que no siempre es así.
  2. Estructura una rutina: los hábitos son una fuerza poderosa, si logramos pasar esas primeras semanas intensas se volverá una rutina y nuestro cerebro se acostumbrará y no pondrá excusas para llevarlo a cabo. Aquí entra tu criterio, en muchas páginas recomiendan que nos comprometamos a hacerlo diariamente, yo hasta el momento no he logrado tanto, pero si estoy escribiendo unas 3 o 4 veces a la semana, cosa que no me parece nada mal.
  3. Lee, lee y lee: cuando creas que has leído mucho, lee un poco más. Esa es la mayor fuente de información para los que quieren escribir. En los libros están todos los secretos, técnicas y trucos. Solamente leyendo vamos a lograr entender cómo se ponen en práctica.
  4. Edúcate: Aquí es el momento en el que volteas al cielo y con el puño cerrado exclamas: ¿Por qué no puse atención en español? Verbos, sustantivos, tiempos, sintaxis. Con pena admito que desde hace mucho los tiempos que existían para mí eran: presente, pasado y futuro. Todos los demás se acomodaban dentro de esa triada. Escribir es mucho más que poner palabras en un papel y entre más educados en el arte estemos, nuestros escritos tendrán mejor calidad. Como nos dice mi maestra de creación literaria: “Que digan lo que sea de tus escritos, menos que están mal redactados”.
  5. Muestra, no cuentes: de esa misma maestra escuche recientemente: “La diferencia entre un buen escritor y uno grande es que el primero te dice, pero el segundo te muestra”. Y cuando podemos ver algo el impacto que queda en nosotros es mucho mayor. No es lo mismo decir que: Olivia tenía unos ojos bonitos, a mostrar que: Olivia tenía unos ojos en donde se encontraban las maravillas del universo, verlos, era darte cuenta de que tu alma estaba desnuda a una total merced de su mirada.
  6. Economiza tu lenguaje: si lo que quieres decir se entiende con una palabra, no utilices dos. Una clave muy sencilla para esto es releer lo que escribiste quitando alguna palabra o frase, si la historia no se modifica en lo más mínimo, si se entiende lo que quieres decir: esa palabra o frase esta sobrando.
  7. No censures tu borrador: hay que entender que la primera vez que escribimos algo estamos haciendo un bosquejo del producto final. No te agobies editando los textos, ten una primera presentación de lo que quieres decir, déjalo descansar por un día y regresa a revisarlo con ojos frescos y ahora si con cabeza fría. Yo normalmente me apoyo con El Novio para que me dé su punto de vista, ya que me apego mucho a lo que escribo y no siempre puedo leerlo críticamente. En el libro Roba como artista de Austin Kleon nos dan el consejo de escribir el borrador con pluma y papel y pasar a la edición en la computadora, ese botón de borrar esta fácilmente a nuestro alcance.
  8. Edita en voz alta: cuando leemos en voz alta, nuestro cerebro lo hace respetando las reglas de redacción y leyendo lo que está escrito en el papel. Así es cómo podemos encontrar repeticiones, el ritmo y la estructura que conforma el escrito. Y darnos cuenta de cómo será leído por los demás. Es la mejor forma de encontrar cosas que podríamos estar pasando por alto.
  9. Disfrútalo: escribe sobre lo que quieras escribir, date la oportunidad de plasmar en papel esos pensamientos que andan revoloteando en tu cabeza. Ten por seguro que es mucho trabajo, pero en el poco camino que llevo recorrido sé que vale la pena y que me da más de lo que podría “quitarme”.

-Nos vemos pronto

Despertares

Te despiertas, te paras y lo primero que haces es verte al espejo, logras ver tus tan conocidas facciones, te sobas la mejilla, te haces el pelo para atrás y abres la llave, mojas tus manos y sientes el contacto con el agua, por un momento el cambio de temperatura te sorprende, haces un cuenco, te agachas y te salpicas la cara con el agua de tus manos, fresca, mañanera, te diriges a la cocina, prendes la estufa y pones agua a calentar, un buen té para comenzar el día.

image (7)

Te bañas, te preparas un ligero desayuno, tomas tu lonchera preparada la noche anterior y al camino. Entre calles y amaneceres te peleas con el tráfico, pasas el día entre semáforos verdes y rojos. Llegas al trabajo, pones tu chamarra y tus cosas donde siempre, vas al baño, te lavas las manos, sales y preparas las cosas para lo que será el día laboral. Pasa una hora, pasan dos, pasan cinco y notas cómo ruge tu estomago, ves el reloj y te das cuenta que es la hora de comer; bloqueas la computadora, agarras tu pequeña lonchera, preguntas a tus compañeros si alguien va a comer y te diriges a la cafetería del lugar, compras un jugo mientras se calienta tu comida, oyes el “bip” del microondas y sacas la comida con cuidado, la hueles, te llega ese delicioso olor a picadillo y arroz, te sientas, de la lonchera sacas un pedazo de queso fresco y uno de aguacate, se lo pones a la comida y te dispones a consumirla tranquilamente.

Regresas a tu lugar de trabajo, desbloqueas la computadora, pasa una hora, pasan dos, empiezas a preparar los pendientes para mañana, organización ante todo para que puedas sacar el trabajo del día, apagas la computadora, tomas nuevamente tu lonchera, ahora vacía, y te despides. Vas nuevamente en el camino peleándote con el tráfico, llegas, lavas los platos, te haces algo ligero de cenar, decides entre leer o ver la televisión, pones agua a hervir mientras te cambias y te lavas la cara, te haces un té y lo disfrutas relajándote, dejando salir en cada trago el estrés del día que está acabando, te levantas, sirves un vaso con agua que pones en tu mesa de noche, apagas todo, respiras profundamente, te acuestas y duermes.

Te despiertas, te paras y lo primero que haces es verte al espejo, logras ver tus tan conocidas facciones, te sobas la mejilla, te haces el pelo para atrás y abres la llave, mojas tus manos y sientes el contacto con el agua, por un momento el cambio de temperatura te sorprende, haces un cuenco, te agachas y te salpicas la cara con el agua de tus manos, fresca, mañanera, te diriges a la cocina, prendes la estufa y pones agua a calentar, un buen te para comenzar el día.

Te bañas, te preparas un ligero desayuno, tomas tu lonchera preparada la noche anterior y al camino. Entre calles y amaneceres te peleas con el tráfico, pasas el día entre semáforos verdes y rojos. De repente te das cuenta que tienes 10 años viviendo el mismo día con pocas alteraciones, como lo son el clima o la ropa que te pones. Donde quedaron esos sueños de la infancia, donde está la persona que querías ser cuando tenías 10, el entrenador de delfines, la abogada, el tenista profesional, la trotamundos, el escritor. Y piensas que no es que tu vida sea mala o vivas infeliz, pero le falta pasión. Te das cuenta que has dejado tus sueños guardados en un cajón, que te has dejado envolver demás por el mundo y has dejado de ver el camino, no, no lo has dejado de ver, no has tratado de caminarlo. Dejaste tus sueños ahí guardados y la comodidad de lo conocido te ha impedido sacarlos. Levantas la vista, ves el Sol saliendo en el horizonte, invitante, provocador, este día es el día que mantienes el rumbo, que decides no dar la vuelta a la derecha en donde lo pierdes de vista, este es el día en el que pretendes alcanzarlo.

image (7)

-Nos vemos pronto