Día 2: Yo Creo

Del verbo crear, no de creer.

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Crear espacios en mi vida diaria para las actividades que quiera realizar. Encontrar y aceptar ese poder de decisión sobre mí misma para darme la tarea de crear el momento para (inserta cualquier actividad, sueño, meta, gusto que quieras).

El reto número uno es ése, me queda claro. El reto número dos lo leí en el correo y fue la frase clave que traje conmigo durante toda la sesión: “Create space in a way in which you can enjoy the process” (Crea espacios en la forma que te permita disfrutar el proceso… algo por el estilo, es mi interpretación de las palabras). Eso es lo que más me cuesta. Tengo el hábito de procrastinar en extremo, muchas veces cuando me doy la oportunidad de hacer algo ya tengo el tiempo encima y no lo disfruto. Y la realidad (me consta porque me ha pasado) es obvia: cuando creo espacios en donde disfruto el proceso, la calidad de mi trabajo, de mi tiempo y de la propia actividad es considerablemente más alta.

Entonces creo que la respuesta llegó mucho antes de hacer la pregunta.

Crea espacios, Belinda, date la oportunidad de hacer realidad tus sueños, porque en eso tú tienes un control mayor que cualquiera.

                                      -Nos vemos mañana

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Belo y los Derechos Humanos

Los derechos humanos junto con las garantías individuales son esos reglamentos que nos enseñan en la escuela que nos hacen respirar tranquilos y nos hacen sentir que nuestro planeta, nuestro país, nuestro estado y nuestra ciudad están protegidos por algo que va más allá de la voz de una sola persona o grupo social.

Para México, hoy en día, esos estatutos que deberían de plantarse como leyes inamovibles y resonar cual campana de iglesia a las 12 de un domingo en la vida, en la mente y en el corazón de cada mexicano se han visto reducidas a unas simples frasecitas que nadie conoce y que son más bien unicornios: una linda fantasía de niños que sueñan con un mundo diferente.


La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) define a estos como: el conjunto de prerrogativas inherentes a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo que vive en una sociedad jurídicamente organizada.

Quitando todas las palabras rimbombantes que a veces sentimos que tenemos que usar para sonar inteligentes, esto básicamente quiere decir que son todas esas cosas a las que tengo DERECHO por la simple razón de haber NACIDO HUMANO y que van a asegurar mi mejor y más sano DESARROLLO a lo largo de mi vida.

Más abajo continúan con la definición mencionando que estos derechos deben de ser reconocidos y garantizados por el Estado (entendiéndose aquí Estado como Gobierno). Que todos estamos obligados a respetarlos, pero que la mayor responsabilidad está en los servidores públicos. Ahora, esto lo entiendo completamente y tiene cierto sentido: es indispensable que TU servidor público al cual YO le otorgue cierto grado de poder sobre MÍ, tenga especial cuidado en hacer valer y respetar estos Derechos Humanos.

Pero así mismo, es indispensable que TU humano “sin poder aparente” conozcas, hagas valer y respetes estos Derechos Humanos que son tan tuyos, como míos, como del vecino. Porque hemos olvidado algo importantísimo: “El pueblo es el gobierno…nosotros somos el gobierno” y lo dice claramente el artículo 39 de nuestra Constitución: LA SOBERANIA NACIONAL RESIDE ESENCIAL Y ORIGINARIAMENTE EN EL PUEBLO. TODO PODER PUBLICO DIMANA DEL PUEBLO Y SE INSTITUYE PARA BENEFICIO DE ESTE. EL PUEBLO TIENE EN TODO TIEMPO EL INALIENABLE DERECHO DE ALTERAR O MODIFICAR LA FORMA DE SU GOBIERNO.

Yo no estoy aquí para desmentir todas esas palabras que hoy en día son sinónimo de México: corrupción, impunidad, injusticia, pobreza, crimen, desinterés, etcétera. Yo no estoy aquí quitándole responsabilidad a quienes la tienen con respecto a cómo se maneja el país, yo no estoy aquí para exonerar a nadie, ni estoy aquí dándole un borrón y cuenta nueva a una historia manchada con sangre y con dolor.

Pero si estoy aquí para decirte que cada una de esas personas son hijos e hijas de México y por lo tal son hermanos y hermanas nuestros. Son personas que México vio crecer y que formó. Y esto significa que no es algo de ahorita, ni de hace 3 años, ni de hace 15. Esto viene de mucho más atrás, esto es una pequeñita bola de nieve que fue creciendo hasta que se salió de control, cruzando limites poco a poco, llevando el “no pasa nada nadie se da cuenta” un paso más lejos cada vez.

 Y como tal ¡SI!, si hay que pedir justicia, si hay que pedir paz, si hay que alzar nuestra voz en un canto de libertad, en un canto de respeto, en un canto de derecho humano, pero al alzarla tenemos que estar bien consientes, cada uno de nosotros, en esos detalles de nuestra propia vida que tenemos que atender: en respetar los valores universales, en no copiar en un examen, en ceder un asiento a una persona mayor, dar el paso a un peatón, decir por favor y gracias, ser empáticos, leer más, no tirar basura en la calle, detenerse en un alto, escuchar, dejar de discriminar, ahorrar, no pegar, usar el puente peatonal, no robarse la señal, ser honestos, ayudar a la persona de al lado… hacer lo que nos toca. Debemos recordar que esos detalles, que ahorita podrán verse como poca cosa, como equis, como no tan urgente, esos detalles son las cosas que nos forman, esos detalles son las cosas que marcan nuestro camino como adultos y agentes de cambio en una sociedad, esos detalles forman un ciclo. Nosotros tenemos el poder de decidir si va a ser un ciclo de vicio o un ciclo de salud.

Todos empezamos siendo niños, todos empezamos en algún sitio, todos aprendemos desde algún punto y todos podemos hacer algo diferente. Esto es importante hay que buscar justicia y paz por las cosas que están sucediendo en el país, pero sin olvidar, sin perder de vista que la solución real tiene que venir desde más adentro, apuntando hacia la educación y no a la académica, ahí nos ensenan un sinfín de cosas que no vamos a utilizar, tiene que venir desde la educación humana, la educación moral…y esa es un DERECHO HUMANO.

-Nos vemos pronto

Belo, Arte y Libertad

En esta tierra me toco vivir. En este país de raíces mexicas, mayas y aztecas; donde la tierra es fértil ya sea en el bosque frondoso, la llanura plana o el desierto más seco. En este país de grandes pensadores como Rulfo, Sor Juana, Pacheco, Paz, Kahlo y Sabines.

En esta tierra me toco nacer. Llena de riquezas naturales, materias primas, tesoros escondidos y biodiversidad inigualable. En este país de gente cálida y amable que canta para sanar el alma y trabaja de sol a sol con la responsabilidad en el corazón.

En México. Soy mexicana. Un país que tiene alma de potencia, pero no lo ha logrado alcanzar.


Mucho hemos oído de las injusticias sociales, los abusos de poder y la violación de los derechos humanos que se llevan a cabo de forma diaria en el país. Los medios de comunicación nos bombardean con noticias a medias en donde se dice lo que vende y lo que conviene y poco sobresale la verdad.

¿Dónde queda la esperanza?

En ti y en mí. No importa quién seas tienes voz.

Tienes voz para decir ¡ya basta! Ya basta de que tachen a los mexicanos como un pueblo flojo y corrupto. Como ovejas que siguen al pastor sin importar quien sea, sin cuestionar nada. De un gobierno que promueve los abusos de poder. ¡Ya basta de un pueblo en guerra que vive en miedo!

¡Queremos paz!

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Fuente: Facebook de Arte y Libertad

El pasado domingo 02 de Noviembre del presente año se llevo a cabo el primer movimiento pacífico de la organización social “Arte y Libertad” la cual busca promover y defender los derechos humanos por medio de expresiones artísticas en la comunidad para lograr un despertar del pueblo y una erradicación de la indiferencia que se vive en el México de hoy.  Si bien sé que no es una indiferencia general, se da mucho que las personas que no han sido afectadas “directamente” nos hacemos de la vista gorda por un sin fin de razones (miedo, lo vemos muy alejado de nosotros, no nos enteramos, no nos creemos capaces de lograr ningún cambio, etcétera).

Mexicano, materia prima de tu país, debemos entender que esto no es así. Yo SOY México, tu ERES México, todos SOMOS México. Merecemos algo mejor, merecemos Paz.

La dinámica fue muy sencilla. Por los medios sociales se convoco a todo músico, cantante o gente interesada a que se dieran cita a las 10 de la mañana en la explanada de la Macro Plaza en Monterrey, Nuevo León vestidos con playera blanca. Que trajeran su instrumento de elección, su voz y su corazón para alzarlos entonando la canción “Solo le pido a Dios” de León Gieco en honor a los 43 desaparecidos de Ayotzinapa y a cada uno de sus familiares. Teniendo como fin principal estos 3 puntos:

  • Atacar la indiferencia de los mexicanos que no tienen “nada que ver”, que no consideran propio lo que está pasando en su país y que se conozcan las diferencias de ser indiferente.

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    Fuente: Facebook de Arte y Libertad

  • Apoyar un movimiento a la acción pacífica buscando la unión de todos esos mexicanos que están vestidos de blanco por dentro.
  • Demandar justicia, dignidad y respeto. Dignidad al género humano. Dejando en claro que este movimiento no está a favor de los gritos ni consignas de guerra. Si no a favor de los gritos armónicos de paz.

De palabras del creador del movimiento Raúl Rodríguez (24) “Canto porque creo firmemente en que el arte es un vehículo hacia la sensibilización de la conciencia, canto porque la libertad me lo permite y porque precisamente en ello mi voz se encuentra con otros como tu y como yo. Canto al diálogo y a la paz, a la información y en contra de la indiferencia y la violencia”.


El arte puede cambiar el mundo, es uno de los mejores medios de expresión del lenguaje universal: “El Amor”. Según la CONAPO somos casi 120 millones de habitantes. Nosotros podemos provocar un cambio de impacto en nuestra sociedad, si cada uno eligiera (porque no puede quedar la menor duda de que la vida es una cuestión de elección) hacer actos de bondad México estaría entonando una canción diferente.

¿Dónde queda la esperanza?

En ti y en mí.

-Nos vemos pronto

Sabiduría de parque

Un día, hace ya un buen tiempo, fui a un parque cerca de mi casa, me senté y me dispuse a leer, era un día muy fresco de primavera y el parque estaba enverdecido, floreado y en perfecta tranquilidad. Sentada en la banca vi a una pajarita que venía caminando, me volteo a ver, se acerco más, se elevó y se posó a un lado mío. Era una pajarita muy linda, blanca con pequeñas manchas azules en su plumaje, tenía unos ojitos cafés y un pico rosado.

Se me hizo muy extraño que estuviera caminando cuando nadie le estaba dando pan. Si yo pudiera volar lo haría siempre, exploraría el cielo junto con sus corrientes de aire de día y conocería el firmamento con cada una de sus estrellas de noche, subiría al pico más alto y bajaría a la fosa más profunda, me gustaría mas teletransportarme, pero volar no estaría nada mal.

– Contestando a tu pregunta- empezó la pajarita- te puedo decir que es porque apenas estoy volviendo a volar.

Deje de lado el hecho de que un pájaro estaba hablando y yo le estaba entendiendo y le pregunté:

– ¿Volviendo? ¿Por qué alguien en su sano juicio dejaría de volar por elección propia?

– Porque hace mucho tiempo me caí de muy alto, me disloque un ala y luego yo solita, por no cuidarme como debía, me la termine de romper.- contesto la pajarita-  Y deja que te diga algo: no es nada fácil curar un ala que te rompiste tú solita, la rehabilitación es muy larga y necesitas tenerte mucha paciencia.

-¿Ya estás bien?

– Ya tiene rato, todavía me faltan unos detallitos por sanar, que tienen que ver conmigo, pero ya está casi listo, mi ala ya no era lo que me impedía volar.

-Y entonces ¿qué fue?- le pregunte interesada, no es algo de todos los días encontrar un pájaro que habla.

Ella suspiro profundo – Miedo. No es fácil sabes, uno cree que nunca le va a tener miedo a algo que es tan natural para sí mismo, el volar fluye en mi como el aire en mis pulmones o el agua cuando toca mi plumaje. Pero cuando llega la hora de volver a soltar la rama y ves que a dónde vas a saltar e intentar volar es muy alto y hay tanto que no puedes controlar, como el aire o el clima, el tráfico aviar es lo peor, los pájaros luego no respetan turno y… en fin es un gran problema.

-¿Cómo lo venciste? Porque lo hiciste, ya que estas volando otra vez.

-No sé cómo lo hagan los demás, pero yo encontré un compañero de vuelo que al ver a los ojos me hacia olvidar por completo a que era lo que le tenía tanto miedo.

-Esto me está sonando como historia de amor… ¿Cómo logró convencerte?

– De amor definitivamente y vaya que ha tenido de todo. Y convencerme, para serte sincera creo que nos convencimos mutuamente, él también estaba lastimado y hasta podría decir que un poco más que yo o al menos más veces. Lo conocí de la manera más normal posible, congeniamos casi instantáneamente entre una mezcla de necesidad, añoranza, sorpresa y química, con la certeza de que estaba predestinado gracias a una vida pasada en la que fuimos algo importante en la vida del otro, a lo mejor como delfines o perros; a lo mejor sólo fue que merecíamos encontrarnos, que en nuestra vida habíamos pasado por lo necesario para poder vernos, reconocernos y valorarnos.

Después nos empezamos a conocer de más, luego un poquito de menos y luego otra vez de más. Y entre ese conocernos y desconocernos y reconocernos, yo fui sanando con mi buen numero de tropezones y él empezaba a sanar pero se lastimaba otra vez, en varias ocasiones. Y así, él oía mis tropezones y yo sus heridas nuevas y algunas que se volvían a abrir; pero lo más importante, al menos desde la perspectiva de esta historia, fue que nos retamos, nos enojamos, nos gritamos, nos quisimos, nos abrazamos, lloramos, nos reímos, nos burlamos, nos hartamos, nos perdonamos y nos ayudamos a levantarnos mutuamente cuando solos no nos daban las fuerzas. Me gusta creer que cada uno, a su manera, le abrió al otro el panorama tan reducido y limitado que tenía, nos complementamos y eso fue lo que desarrollo la habilidad de leernos las mentes y de hablar en el lenguaje de nosotros.

Y aquí viene la parte más difícil: aceptar que sientes algo, aceptar un sentimiento que tú ni sabias que querías o estabas lista para tener. Al final, después de varias noches de insomnio y unos cuantos encuentros cercanos del tercer tipo pude abrazar el sentimiento, pude palparlo, saborearlo hasta que se hizo perfectamente afín a mí.

– ¿No te da miedo volver a caer?

– Es aterradora la idea y de repente llega, pero no a caer de nuevo si no a lo desconocido. Pero no necesito más que verlo a los ojos y llega la paz. No sé como transmitirte el sentimiento de ver a alguien a los ojos y, a parte de sentir que todo es posible, sientes que tu corazón está en el lugar indicado y que estas con alguien que sabe lo preciado que es lo que tiene entre las alas, y eso te da una capita extra de protección ante el mundo. Y con eso fue como pude atreverme a saltar, mover mis alas entumecidas y levantar vuelo; y sabes, venga lo que venga cada vez tengo más certeza de que el vuelo diario a su lado es el camino migratorio que me está destinado.

De la nada sentí un dolor agudo en la cabeza, me desperté sobre saltada por el tremendo cabezazo que me di con la banca, volteé para todos lados tratando de encontrar algo de la linda pajarita, pero no encontré rastro alguno de su presencia.

-Nos vemos pronto

Belo y los Pensamientos Positivos 2 (Tips)

Lo prometido es deuda, me tarde un poco más de lo planeado pero aquí están los tips que yo puedo dar que de una manera muy personal me han funcionado, espero que a ti también :)

Hazlo consciente

Como bien dicen “el conocimiento es poder” y nosotros somos responsables de cómo usamos ese conocimiento. Así como para mí expresar las cosas de forma hablada o escrita las hace “reales”, de la misma forma el “darnos cuenta de algo” nos da el primer paso para hacer algo al respecto (o buscarle una solución). El saber algo nos lleva a la pregunta ¿y ahora que lo sé qué sigue? La respuesta es bien fácil, si no te gusta-descubre como cambiarlo, si ya subiste ese escalón-busca subir el que sigue. Un paso a la vez se llega a la meta.

Respira

Profundamente y despacio, permite que el aire entre a tus pulmones e infle tu pecho y tu abdomen, deja al aire fluir. Las personas menospreciamos el poder de la respiración, lo damos como algo común y corriente en nuestros días. Nos olvidamos de que la respiración es vida y que con ella podemos pasar de un estado de nerviosismo (inhalación rápida y corta) a uno de tranquilidad (profunda y lenta). Respira,  permite a tu cuerpo sentir como se tranquiliza y con cada inhalación ve callando el bullicio de tu mente para que en el silencio logres encontrar la calma y te alíes con tus pensamientos.

 Apoyarte en los demás

Entre mejor sistema de apoyo tengamos más fácil será nuestro caminar diario. Calidad sobre cantidad que eso quede muy claro, no importa si tienes 1 o 20 mientras sean relaciones de calidad (apoyo mutuo, sentimientos puros, felicidad genuina por el otro y honestidad). Todos tenemos nuestros días negros y como mencioné anteriormente es de gran ayuda tener personas que pueden ver más allá del túnel cuando nosotros no. Sé que a veces lo único que queremos es que nos dejen quejarnos de la vida largo y tendido, pero siempre es bueno tener una persona que nos aterrice en la realidad y corte nuestras tan queridas dramatizaciones.

 Comprometerte

Como todo en esta vida: si está roto-arréglalo, si se cayó-recógelo, si quieres bailar-pon música, si quieres ser feliz-busca la felicidad. Gracias a la vida por no ser una charola de plata y  por darnos las oportunidades de triunfar y de luchar por lo que queremos. Si bien creo que venimos a esta vida a ser felices y plenos, soy fiel creyente de que tenemos que trabajar en pro de esa felicidad, y es nuestra responsabilidad trabajar por ella y de nadie más.

¡Hazlo!

Muy relacionado con comprometerse: si quieres ser una persona centrada en una mentalidad de progreso y positiva tienes que hacer el trabajo: empezar a conocerte y entender cómo funciona tu pensamiento (detecta tus señales de alerta), aprender a controlarte tanto física como emocional e intelectualmente y hacerlo. Al principio será difícil, pero es como cualquier cosa que aprendemos, primero no tenemos la menor idea de lo que hacemos y conforme practicamos nos vamos volviendo mejores. Ya verás que un día de estos será como respirar y ni nos daremos cuenta que lo hacemos.

Más adelante hablaré acerca de esta cosa rara de “detectar nuestras señales de alerta”.

Como siempre, espero que esta entrada sea de ayuda para ti.

-Nos vemos pronto

Belo y los Pensamientos Positivos

{Primero que nada, lo expuesto en esta entrada es una opinión totalmente personal, basada principalmente en mis propias experiencias y perfeccionada con libros que he leído y pláticas que he tenido.}

Creo que no lo he mencionado antes pero soy psicóloga y actualmente estoy trabajando en terapia infantil, esto (entre otras cosas) quiere decir que tengo que idear una forma sencilla y entretenida de explicar las cosas para edades que van desde los 4 hasta los 13 años.

[Dato curioso: estar viendo las cosas desde un punto de vista sencillo hizo que me diera cuenta de cómo nos gusta complicar las cosas y las explicaciones que damos de las mismas]

Uno de los temas más famosos y que tratamos (mi compañera y yo) de explicarle a los niños que pasan por nuestra puerta es la importancia de aprender a controlar y educar nuestra mente para que piensen positivamente, dándole especial relevancia a esta parte. Aquí es necesario romper una errónea creencia en donde se ve al positivismo como estar siempre feliz.

Esto es una gran mentira. Pensar positivamente no se refiere a ser una sonriente persona que camina con saltitos y canta rodeada de animales silvestres. Yo lo entendí así por mucho tiempo y me trajo más dolores de cabeza que cosas positivas. Pero el momento que logré diferenciar esos dos conceptos como complementarios pero no iguales e hice las paces con mis sentimientos “negativos” me volví una persona más feliz.

Entonces, ¿Qué significa pensar positivamente?

  • Ver el mejor lado posible a una situación.
  • Saber que traerá algo bueno.
  • Aceptar que habrá momentos en que nos sintamos tristes, enojados o intranquilos y saber que podemos ver el mejor lado posible de una situación donde busquemos el aprendizaje que tiene para enseñarnos.

No digo que esto sea algo fácil, pero si es posible. Entrenar nuestra mente es una práctica que se debe hacer a diario y sirve el tener compañeros que nos ayuden a ver la luz cuando nosotros nos quedamos estancados en el túnel.

Entonces, dentro de las cosas que nos caracterizan como seres humanos es que todos pensamos, sentimos y actuamos. Se que hay un debate filosófico “del huevo y la gallina” en torno a los pensamientos y sentimientos, pero lo que he encontrado más sencillo es explicarlo desde ese orden: Pensamientos-Sentimientos-Acciones que dividimos en Positivo o Negativo. Entendiendo como positivo todo lo que nos brinde tranquilidad y nos impulse a seguir adelante y como negativo lo que nos va a tener dudando de nosotros mismos. Como bien dicen uno mismo es su mejor aliado o su peor enemigo.

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La idea detrás de esto es muy sencilla: si nosotros pensamos positivamente, vamos a tener sentimientos positivos (en este caso de tranquilidad) y vamos a actuar positivamente, pero si por el contrario tenemos pensamientos negativos, vamos a sentirnos mal o decaídos y vamos a tener acciones negativas para nuestra vida. Teniendo en claro que esto funciona como un círculo ya que esas acciones sean positivas o negativas van a desencadenar una línea de pensamiento y continúa el proceso. Y aunque todos funcionan interdependientemente si logramos controlar nuestros pensamientos vamos a tener un rol activo en el funcionamiento del proceso circular.

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Algo muy importante detrás de todo esto es que nos es más fácil aceptar lo negativo o ver el lado negativo de las cosas que lo positivo, por eso la importancia de darnos cuenta de esta situación y tomar un rol activo en la misma.

Los dejo con un ejercicio muy sencillo que pueden hacer en este momento: ver cuántos pensamientos negativos y positivos pueden decir en un minuto, el resultado puede sorprenderlos.

Entonces ¿Cómo le podemos hacer para remediar esto?

[En la próxima entrada, que prometo será antes del domingo, les compartiré los tips que personalmente me están sirviendo para desarrollar esa habilidad mental]

-Nos vemos pronto